Este era mi precioso rosal floribundo. Hubo qut talarlo porque la estructura que lo sostenía estaba en ruinas y era muy peligroso. Tenía más de treinta años. Ahí queda para el recuerdo.
En este época del año los macizos de las humildes margaritas son una verdadera delicia. Son unas plantas estupendas, no dan nada de trabajo y nos regalan su inestimable belleza.